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Conquista Diego el Cigala al público del Cervantino (GRUPO FORMULA)
Conquista Diego El Cigala al público del Cervantino
16 de Octubre, 2011
Como respuesta a la multitud guanajuatense que le gritaba "Te quiero Diego" y le solicitaba piezas de su repertorio, el gitano respondía con frases como "México lindo y querido", y regaló la tan anhelada pieza que pidió y luego coreó la multitud: "Lágrimas negras".
"Dentro de mi corazón", les dijo Diego El Cigala a la multitud, que lo aplaudió, le lanzó vivas y le gritó "Te quiero Diego", anoche en Guanajuato. Una y otra vez el gitano flaco de cabellos negros como el traje que lució durante su presentación en la explanada de la Alhóndiga de Granaditas, alabó a la "bendita tierra que es México".
El Cigala, quien ha dicho en muchas ocasiones que es un flamenco al que le gusta innovar, lo demostró con arreglos a la canción "Vámonos", de José Alfredo Jiménez, e "Inolvidable", de Armando Manzanero.
Invitado al 39 Festival Internacional Cervantino, que se realiza en Guanajuato, Diego fue recibido por una multitud que llenó la Alhóndiga desde una hora antes de lo anunciado en el programa.
Con voz suave que parece un susurro y arreglos a músicas de otros países, el cantaor presentó el programa "Cigala & Tango" en el que mezcló el flamenco con el tango y reinterpreta piezas clásicas del género musical argentino.
Acompañado por Jaime Calabuch al piano, Diego del Morao en la guitarra, Yelsy Heredia en el contrabajo, Sabú Porrina en percusión y Bernardo Parrilla en el violín, el cantaor madrileño interpretó temas clásicos como "Los cuarenta", de Roberto Grela, "El día que me quieras" de Carlos Gardel, así como creaciones contemporáneas como "Garganta con arena", de Cacho Castaña.
Además, El Cigala dio al público una muestra de cómo la zamba puede sonar diferente con ritmo flamenco con "Alfonsina y el mar", de Ariel Ramírez y Félix Luna, y la milonga de los hermanos de Atahualpa Yupanqui.
Como respuesta a la multitud que le gritaba "Te quiero Diego" y le solicitaba piezas de su repertorio, el gitano respondía con frases como "México lindo y querido", y regaló la tan anhelada pieza que pidió y luego coreó la multitud: "Lágrimas negras".